Jazz con IA
Gratuit pour commencer. Rien à installer, aucune notion de musique requise.
Touchez une idée et nous l'ouvrons prête à créer. Vous l'ajustez ensuite à votre goût.
Lo que hace que algo suene a jazz casi nunca es la melodía: son los acordes y el pulso. Séptimas, novenas, alteraciones y sustituciones que convierten una progresión sencilla en algo con color; el swing, esa manera desigual de tocar las corcheas que hace que la música se balancee; el contrabajo caminando nota a nota debajo de todo; y las escobillas rozando la caja en lugar de golpearla. Con Musica AI (Musica IA) pides ese lenguaje por escrito y la inteligencia artificial arma el conjunto.
El jazz cambió de piel cada década y cada etapa se puede pedir por su nombre. Las big bands de los treinta llenaban salones con secciones enteras de metales y arreglos escritos. El bebop de los cuarenta, con Charlie Parker y Dizzy Gillespie, lo volvió rápido, virtuoso y para escuchar sentado. El cool de los cincuenta bajó la temperatura. El jazz modal de Miles Davis abrió el espacio: en lugar de correr sobre cambios de acordes, improvisar sobre una escala durante minutos. Los setenta trajeron la fusión eléctrica y, más adelante, el smooth jazz de saxo dulce y producción pulida.
Y hay una rama que nos toca de cerca. Cuando Dizzy Gillespie se juntó con el percusionista cubano Chano Pozo a finales de los cuarenta, la clave afrocubana entró en el jazz y ya no salió: de ahí nacieron Machito y sus Afro-Cubans, Tito Puente, y más tarde Chucho Valdés e Irakere o Paquito D'Rivera. Por el lado brasileño, la bossa nova de João Gilberto y Tom Jobim le dio al jazz una guitarra sincopada y una voz susurrada. Pedir "latin jazz con clave, congas y piano montuno" da un resultado muy distinto a pedir un trío neoyorquino.
Un estándar se toca casi siempre con la misma receta de tres pasos: se expone el tema, cada músico improvisa sobre esa armonía por turnos, y al final se vuelve a tocar el tema. Puedes pedirlo exactamente así, sin una sola palabra escrita, o pedirlo cantado con una voz que frasea por detrás del tiempo, como hacían las vocalistas de club. Solo queda decidir la formación —trío de piano, cuarteto con saxo, big band, guitarra sola— y para qué lo quieres: un bar, una cafetería, un video de marca, una playlist de trabajo. Empieza gratis.
Sí. Sin letra escrita, Musica AI (Musica IA) devuelve el tema tocado por la formación que pidas, con el espacio de improvisación en medio. Es lo habitual para ambientar un local o un video.
Es la rama nacida del cruce entre el jazz y la percusión afrocubana en los años cuarenta. Pídelo así: "latin jazz con clave, congas, timbales y piano montuno", y añade si quieres solo de trompeta o de saxo.
Sí. Indica en la descripción si el protagonista es el saxo, la trompeta, el piano, la guitarra o el vibráfono, y el arreglo se construye alrededor de ese solista.
Commencez gratuitement avec Musica AI et donnez vie à votre musique latine en quelques minutes.